Tus datos

Lo que creas sigue siendo tuyo.

La mayoría de herramientas guardan tu proyecto en sus servidores y después tienen que tranquilizarte al respecto. Maestro funciona al revés: tu producto vive en tu equipo y nada sale sin que tú lo decidas.

Tu producto vive donde trabajas.

Código, documentos, versiones: todo está en tu equipo. No hay que crear una cuenta para empezar ni un espacio de Maestro que aloje tu proyecto por ti. Abres la app y tu trabajo ya está contigo.

Vuelve atrás cuando quieras.

Cada versión de tu producto se conserva en tu equipo. Una idea que no funciona, un camino que prefieres abandonar: vuelves a un estado anterior con un gesto, sin perder nada.

La copia en línea, si la quieres, va a tu propio espacio.

Puedes guardar una copia de tu producto en línea. Va a tu propio espacio privado, a tu nombre, nunca a nosotros. Es una decisión tuya, no una obligación.

Tus claves se guardan bajo llave.

Los accesos a tus asistentes de IA se guardan en el almacén seguro de macOS, el que el sistema ya protege para tus contraseñas. Nunca en texto plano en un archivo ni copiados en otro lugar.

Este sitio no te rastrea.

Sin cookies, sin seguimiento entre sitios y sin reventa de actividad. Las visitas se cuentan de forma anónima y agregada, nada más. Si dejas tu email en la lista de espera, solo se utiliza para avisarte cuando llegue tu turno.

En claro

Realmente tuyos.

Ese es el sentido de Maestro: un producto que te pertenece, desde la primera palabra hasta su publicación. El resto lo decides tú.