
Por Thomas Cohen, fundador de Maestro
Por qué dejamos BMAD: la autopsia con cifras
Maestro empezó con BMAD-METHOD. Lo dejamos por un motor propio, Partition, y medimos el cambio campaña tras campaña: una media de 89,5 frente a 83,5 en nueve ejercicios, con ocho duelos ganados de nueve.
Maestro empezó con BMAD-METHOD, el framework abierto de agentes más instalado del sector. Lo dejamos por Partition, nuestro motor de playbooks deterministas, y medimos el cambio en lugar de limitarnos a afirmarlo: en una campaña de nueve ejercicios realistas evaluados en paralelo, una media de 89,5 frente a 83,5 para BMAD y ocho duelos ganados de nueve.
Lo que BMAD hace bien
Hay que decirlo con honestidad: el diseño de BMAD es rico. Su PRD suele ser más completo que el nuestro, sus historias más detalladas y su ceremonia está pensada para abarcar mucho. En un ejercicio de nuestra campaña (una API de reservas de salas) incluso ganó un duelo, 90,7 frente a 89,3. No es un adversario débil y el protocolo siempre lo ha tratado con justicia: mismas rúbricas, mismos jueces y nunca un ejercicio preparado de antemano ni por su parte ni por la nuestra.
Dónde falla
La diferencia aumenta en la ejecución, no en el diseño. En los nueve ejercicios de una campaña, BMAD agotó su presupuesto tres veces sin llegar a la meta: gasta en documentos y muere antes del código. Cuando existe código, sigue siendo escaso: en un proyecto de gastos compartidos entre compañeros de piso, solo una historia de seis estaba realmente programada. Las pruebas, cuando existen, rara vez se ejecutan de verdad. Las críticas a BMAD en 2026 convergen en ese mismo punto: un flujo de trabajo prescriptivo cuyo formalismo supera la ganancia, con personajes fijos que pesan más de lo que ayudan. Precisamente esos personajes son una decisión de diseño que tiene sentido sobre el papel (un agente hace de arquitecto, otro de redactor y un tercero de probador), pero que en la práctica añade una capa de negociación entre agentes sin garantizar nunca que el resultado final se sostenga.
Cuánto costó la migración y qué aportó
No nos limitamos a cambiar de motor: medimos cada versión de Partition frente a BMAD, con las mismas rúbricas, ante los mismos jueces y con ejercicios nuevos en cada campaña. En una campaña de cuatro ejercicios, Partition entregó por el 47 % del precio de BMAD, cuya media fue de 84,2. Más tarde, en una campaña de ocho ejercicios, la diferencia aumentó: 93,3 frente a 85,6 y siete duelos ganados de ocho. El detalle completo, asumiendo la derrota inicial, está en nuestro duelo medido durante seis días.
Qué cambia un motor de playbooks deterministas
La diferencia de fondo no es filosófica, es estructural. BMAD deja amplio espacio a la improvisación de múltiples agentes que negocian entre sí. Partition encadena playbooks compactos (definición, especificación, arquitectura, desglose, desarrollo y verificación), cada uno con un contrato de salida preciso y validado por ti antes del siguiente. Las pruebas se escriben antes del código, una reparación acotada corrige lo que falla y nada se repara en un bucle indefinido: después de dos intentos, la decisión vuelve al ser humano en lugar de seguir dando vueltas.
La verdadera enseñanza
Cada versión de Partition que superó a la anterior nació de un defecto encontrado por el jurado de la versión precedente, nunca de una intuición de diseño. Es la misma disciplina que aplicamos cuando un agente interpreta a nuestro usuario más difícil: medir antes de afirmar, cambiar una regla cada vez y hacerlo justo donde falló. Dejar BMAD no fue un juicio sobre sus autores, sino el resultado de una medición repetida.