
Por Thomas Cohen, fundador de Maestro
Terapeutas y profesiones del cuidado: la confidencialidad como requisito número uno
El 6 de noviembre de 2025, Doctolib recibió una multa de 4,6 millones de euros por abuso de posición dominante. En junio de 2026, datos de salud se destinaban a entrenar modelos de IA. Para un terapeuta, la pregunta ya no es qué programa usar, sino dónde viven sus notas.
El 6 de noviembre de 2025, la Autoridad de la Competencia francesa impuso a Doctolib una multa de 4,6 millones de euros por abuso de posición dominante. En junio de 2026, varias investigaciones revelaron que se compartían datos de salud con proveedores de IA para entrenar sus modelos (fr.wikipedia.org/wiki/Doctolib). Para un terapeuta, la pregunta ya no es qué programa elegir, sino dónde viven las notas de las sesiones.
El año en que se agrietó la confianza
Doctolib afirmaba usar cifrado de extremo a extremo desde 2020; no era así, y sus datos pasan por empresas estadounidenses expuestas al CLOUD Act (fr.wikipedia.org/wiki/Doctolib). En una plataforma que gestiona citas médicas, la distancia entre la promesa y el funcionamiento real tardó en salir a la luz. Pero salió.
«Alojado en Francia» no significa «en tu equipo»
Algunas alternativas especializadas apuestan por la soberanía: Crenolibre, plataforma para más de 60 especialidades de bienestar, desde 29,95 euros al mes sin IVA, anuncia «Todos tus datos están protegidos, aislados y almacenados en Francia» (crenolibre.fr). Es un progreso real frente al alojamiento al otro lado del Atlántico, pero no equivale a que los datos nunca salgan de tu ordenador. La distinción importa especialmente para las notas de las sesiones.
Lo que dice la ley, sin deformarlo
Toda entidad que aloje datos de salud recogidos durante un seguimiento debe estar certificada como proveedor de alojamiento de datos de salud, HDS (esante.gouv.fr/produits-services/hds). Una aplicación que permanece en tu equipo, sin transmitir nunca estos datos a un tercero que los almacene por ti, queda fuera de ese ámbito de alojamiento por terceros, pero el asunto sigue siendo sensible y merece tu propia comprobación con un jurista o con la CNIL (cnil.fr/fr/sante) antes de tomar una decisión definitiva. No es un detalle administrativo que deba tratarse a la ligera: es la condición que hace sólido el argumento de los datos locales, en lugar de simplemente tranquilizador sobre el papel.
Una aplicación de seguimiento que vive en tu equipo
Es el posicionamiento de Maestro, no un argumento de marketing añadido al tema: los proyectos son carpetas en tu disco, con versiones locales, y la IA solo ve lo que le muestras durante la construcción, nunca los datos de tus pacientes en producción. Un profesional que trabaja solo y describe su práctica (tipos de evaluación, ritmo de seguimiento y lo que quiere registrar) obtiene una herramienta que se parece a él, sin hacer pasar nunca el contenido de las sesiones por un tercero.
Lo que no sustituye
Las reservas de citas para el público, el contacto con nuevos pacientes y la visibilidad en línea: Doctolib y plataformas similares siguen teniendo un papel real en esas funciones, y nada en este artículo pretende lo contrario. El enfoque no es sustituir una plataforma de contacto, sino la herramienta de seguimiento que guarda el contenido del trabajo terapéutico, aquello que esas mismas plataformas no están construidas para proteger de forma prioritaria, sea cual sea la calidad de sus equipos de seguridad.
Describir tu práctica, guardar el secreto
Empezar con un documento de requisitos sobre un solo flujo (la evaluación inicial o el seguimiento entre sesiones) basta para juzgar si la herramienta te conviene antes de confiarle información sensible. Tus datos se quedan contigo: el detalle de esta arquitectura se explica en nuestra página dedicada.